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Las oficinas domésticas son flexibles y populares.
Descubra las ventajas y los inconvenientes de trabajar desde casa y qué debe tener en cuenta cuando instale una oficina doméstica.

Para muchos de nosotros, la jornada laboral comienza con la misma rutina: levantarme, darme una ducha rápida, vestirme y desayunar y conducir o desplazarme al trabajo.

¿No suena tentador poder dormir media hora más, llevar ropa cómoda, ocupar un escritorio en la habitación de al lado y abrir los primeros correos electrónicos del día en un ambiente donde reina el silencio? Ni que decir tiene, trabajar desde casa no es siempre así, aunque quienes desempeñan sus funciones en oficinas diáfanas lo imaginen de este modo. Con todo, las oficinas domésticas ofrecen incontables ventajas para empleadores y empleados por igual. En los últimos años, el teletrabajo se ha convertido en una alternativa a las oficinas convencionales.

¿Por qué es esto así? ¿Los beneficios de las oficinas domésticas realmente compensan las desventajas? ¿Qué deberíamos considerar cuando decidamos instalar una estación de trabajo en casa, y qué factores financieros tienen relevancia? Explore con nosotros una nueva forma de trabajar.

Flexible, popular y personal:
la oficina en casa

Si cree que llevar ropa cómoda y dormir más son los únicos beneficios del teletrabajo, está equivocado. Los estudios revelan una y otra vez que el incremento de productividad es la principal ventaja de las oficinas domésticas. La disminución del ruido y de las distracciones por los compañeros y el teléfono en oficinas contiguas conlleva que los empleados se puedan concentrar mejor en su propio trabajo.

En Alemania, estudios recientes indican que en torno al 25% de los empleados abandonarían su puesto actual para disfrutar de más flexibilidad y opciones de teletrabajar. No es de extrañar, pues, que casi el 45% de las empresas encuestadas se estén preparando para tener más empleados trabajando desde casa en los próximos años. Si quieren tener buenos resultados y relaciones laborales duraderas, las empresas habrán de procurar la satisfacción de sus empleados.